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martes, 11 de noviembre de 2008

Desafortunado BFN


Nadie duda de lo buen comunicador y humorista que es Buenafuente. Por ello, el fallo que cometió ayer lunes es extraño. Keane actuaba en el programa, la única vez que lo va a hacer en España –en un plató-. Al halagar al grupo, mientras hablaba con Tom Chaplin, se le ocurrió decir: “Debe de haber barra libre en vuestros conciertos porque no quedan entradas”. Comentario que, al principio, el cantante no comprendió muy bien. Las bromas en castellano en inglés se suelen formular de distinta manera. Además, el pobre de Chaplin acaba de salir de un tratamiento contra el alcoholismo.

lunes, 18 de agosto de 2008

Savia nueva e indecisa

Hay bandas novatas de música que, nada más escucharlas, presientes que van a tener éxito. Este es el caso de Bad Veins, un dúo de Cincinnati que, de forma rudimentaria, tenía hechuras de gran grupo, a pesar de tener que contar con cintas pregrabadas para completar sus composiciones. 12 meses después de predecirlo, los estadounidenses no han terminado de grabar el que será su primer álbum. En aquel junio de 2007, ya contaban con más de ocho canciones de calidad. Sencillas, pero de gran corte melódico, similar a The Von Bondies, por ejemplo.

¿Qué ha ocurrido en ese tiempo?, pues no se sabe muy bien. Por lo menos, tienen la lección de marketing aprendida, con ventas de camisetas en su myspace. En junio, la banda comunicó en su blog que faltaban unos flecos para terminar de grabar en estudio. Por el momento, la nueva producción suena más contundente, muy diferente al encanto de sus limitados recursos y al de satisfacer con el sonido que ellos podían emitir, sin más. A grupos tan dispares como Korn se les lapidó por esa misma razón con su Untouchables. Por hablar de su mismo estilo, The Strokes mostraron una nimiedad de álbum con First Impressions of Earth si se compara con Is this It, el primer largo. Simple, pero mucho más enriquecedor.

El camino probablemente está tomado por la banda y su discográfica. Gold and Warm, su corte más aclamado, ya ha sido remasterizado. Las diferencias no son tan notorias, pero la primera versión siempre fue mejor.



|Aclaración| Parece ser que los miembros de Bad Veins han leído este post y han comentado en su blog todas las dudas que explicaba. La salida al mercado de su disco depende de que las discográficas tengan la garantía de un número de ventas asequible para rentabilizar gastos de promoción y distribución. Una verdadera lástima que la industria no se haya dado cuenta de lo magníficos que son. Por otro lado, en lo que respecta a la producción de las canciones, llevan meses haciendo pruebas y creen que es mejor un sonido algo más potente (de “lo-fi” a “hi-fi”). A pesar de todos los cambios del negocio musical, pienso que, tarde o temprano, triunfarán.

lunes, 11 de agosto de 2008

Un cumpleaños rodeado de buenos colegas




Tounami Diabaté decidió regalar su música en su 43 cumpleaños. El maliense demostró que la música no entiende de fronteras, al igual que la economía globalizada (no así los derechos humanos, pero ese es otro tema). Para ello contó con cuatro invitados de lujo en una fiesta multicultural, aunque su principal aliado era su kora de 21 cuerdas.





La primera en desfilar fue la islandesa Björk, motivo por el cual decenas de personas llevaban horas en el anfiteatro. Diez minutos y dos canciones con gran soltura, una tediosa y gélida voz que compaginaba a la perfección con los ritmos de la Symmetric Orchestra. Tounami colaboró con ella en su Volta y desde entonces parecen dos enamorados. Una extraña pareja que se compagina a la perfección. Sin embargo, Damon Albarn fue el primero en felicitar a su amigo. El cantante de Blur tocó el cumpleaños feliz ante la inmensa alegría de Tounami y 10000 personas más. Con su piano desglosó diversas piezas de pop británico y la audiencia ya parecía inmersa en un ambiente de festival.





Pero aun quedaba por llegar el duelo entre Tounami y Elíades Ochoa. La guitarra del cubano y el kora de Tounami destellaron. Diabaté -como buen anfitrión- le dejó vencer, pero vendió cara su piel. Para finalizar con el cúmulo de estrellas apareció José Soto, de Ketama. Presentado como un familiar, puesto que el maliense guarda estrechos lazos con el flamenco, Soto deleitó con su cristalina guitarra y empujó definitivamente al público hacia el éxtasis con las palmas.

A la vuelta para el bis, Tounami explicó el por qué de su actuación en la Expo. Habló de la pobreza de recursos en su continente, con un sufrido Albarn a su izquierda. Pidió a la gente que se agarrara de las manos para enseñar la fortaleza de un mundo sin fronteras. El público respondió. Lo único que le podían regalar por su 43 aniversario.




lunes, 4 de agosto de 2008

Baños de masas y cabras locas en la segunda jornada del Summercase


La voz cantante atrae todas las miradas. Bien por su acierto o bien por ser un triste charlatán. Ejemplos hubo el segundo día del Summercase, además de un espléndido recital sureño o auroras musicales.

Una sorpresa sueca

_Shout out Louds. Ritmo, pop y belleza sueca.







Aunque realmente ya se veía venir que iban a ser una de las revelaciones del festival. Bendita la gracia del que colocó a la misma hora a unos sobrevaloradísimos Kooks y a Shout Out Louds, en el Converse Stage (sin casi nadie). Una gozada despejada de ignorantes miradas. Los suecos tienen sentido del ritmo, vaya si lo tienen. Canciones pegadizas, una belleza -Bebban Stenborg- como pluriempleada del grupo (teclado, xilófono, percusión, acordeón…) y un sonido correcto para un nimio escenario.

No importaba que la camiseta -de Messi- con la que Adam Olenius deleitó al público barcelonés fuera falsa. Seguro que el día anterior llevaría la camiseta del Real Madrid. Se volcaron con la -poca- audiencia en una actuación en la que la confianza era mutua. “Tonight I have to leave it”, “The Comeback” o una magistral “Please, Please, Please” colmaron las expectativas de la gente. Pop-rock de media tarde. Ted Malmros, bajista -premio Grammy sueco hace un año como director de “Young Folks”- sacó una bonita estampa de lo que estaba viendo. El graderío fue recíproco con él.

Coronación sureña

Puede que, en lo personal, no sean los chicos más agradables. Son cuatro cristianos cerrados procedentes del Sur de Estados Unidos y que han vendido la friolera de 28 millones de discos -para dar más envidia-. No es la mejor descripción de unas personas con las que hablarías durante más de una hora en torno a unas cervezas. A no ser que utilicen su southern rock como medio. Ya se pasearon esplendorosamente hace un año en el FIB. Pero es más, han ganado tablas.

_Kings of Leon. Reyes del desierto.







Kings of Leon repartieron momentos brillantes en el escenario principal -no hubo demasiados en todo el festival-. “The Bucket”, “On Call” o “Molly's Chamber" supusieron una cálida delicia. La compostura y, a la vez, presencia de los hermanos -y primo- Followill desataron la mayor de las ovaciones de la noche. O, al menos, la más significativa.

La tensión de Nathan era el ejemplo más claro de la profesionalidad de los de Tennessee. Descubrieron un pequeño oasis con “Crawl” y “Manhattan”, pequeño adelanto de su cuarto largo Only by the Night, que saldrá el 23 de septiembre. Rock desértico sin fisuras y mensajes espirituales para perderse por las dunas. La mejor actuación del festival, sin lugar a dudas.

Alborada de medianoche…, hasta el disparo menos sexy

_Mogwai. Puro estado crepuscular.







El post-rock escocés está de moda. Y no simplemente por el revival de Alex Kaprano y sus secuaces. Sino al post-punk más artesanal, aquel que hecho con mimo, constituye una delicatessen instrumental. Es la música de Mogwai. Reflotaron íntegramente en el Walkman Stage su Young Team, remasterizado once años después. Si sus instrumentos desprendieran colores, un arco iris habría inundado el escenario en una magnífica noche de verano. A pesar de las pocas estrellas que se asomaban en el Parc del Forum.

Con un público sumido en un estado crepuscular, la recta final del concierto podía distinguir a una de las bandas que mejor saben elaborar. Eso no ocurrió. Con la sección de viento como protagonista, la concentración de los asistentes era máxima. Los decibelios -muchos durante el resto de los temas- bajaron como broche a una técnica espectacular. Mogwai fear Satan era la obra maestra que unos degenerados ingleses se encargaron de destruir. Sex Pistols comenzaron a derruir la montaña de colores dibujados por los escoceses. Se adelantaron 20 minutos a la hora prevista y su ensordecedor punk en el Movistar Stage no se hizo esperar. Solapó toda capacidad de reacción de Braithwaite y los suyos. Una verdadera pena.

Vocerío y anarcopunk de mercadillo

La potencia del sonido fue la clave del éxito de Sex Pistols en Barcelona. Aunque no hubiera sucedido nada si hubieran bajado el audio del micrófono principal, o que directamente lo hubieran quitado. Johnny Rotten habría sido escuchado -que no oído- de todas formas. Las canciones de los londinenses no han ganado con el tiempo, como ocurre con el buen vino. Más bien han engordado a base de Big Mac´s, como el orangután de Rotten.

Al menos en directo, todos los temas sonaron igual, inclusive “God save the Queen”. La excepción fue “Anarchy in the UK”. Puede que fuera la única que ensayaran. Lydon se creía original con ese traje de flecos, pero no debía de saber que eso lo había llevado antes otra artista y mucho tiempo atrás: Massiel en Eurovisión. Por lo demás, mucha verborrea, canciones inventadas (un estribillo decía textualmente: “I don’t understand español”) y la satisfacción de ver a los creadores del punk. La vena del cuello de Rotten no estalló al final, para desilusión de algunos.

_Sex Pistols. Viejos y abultados, pero ensordecedores.






Por si se había olvidado, esto es un festival

Primera canción y Ricky Wilson ya estaba entre la marabunta. Conoce su oficio y lo explota. Muchos culto-intelectuales considerarán a Kaiser Chiefs un grupo karaoke y tendrán razón. Pero esas bandas son las que animan un festival (otro ejemplo claro es The Hives). Entretenido desde el pitido inicial con “Everything is Average nowadays” hasta “Oh my God”.

_Kaiser Chiefs. Diversión, baños de masas y fiesta.








El flanco derecho del escenario descifraba un sonido aceptable, aunque según algunos asistentes que se encontraban en el otro lado que no lo escucharon bien. Problemas de un festival joven. Wilson se esforzó al máximo por mover las masas, no lo consiguió del todo pero hizo todo lo posible y más. Incitar a cantar, invitar al cantante de Bloc Party a tocar la pandereta en un tema o subirse a un altavoz para finiquitar “I predict a Riot”. Todo valía. Un espectáculo de hora y veinte, donde el frontman no era un simple capullo -como Rotten-, sino un juerguista que parecía pasárselo mejor que toda la audiencia junta. Eso es disfrutar de tu empleo y lo demás tonterías.

El resto de actuaciones eran perfectamente desechables, sobre todo si el cansancio hace mella. Los Piratas ayudaron a conciliar el sueño y Tiga revolucionó a todos los que aspiraban a más. Tercer año del Summercase, derrota en número de asistentes con respecto al FIB, pero se postula como fuerte competidor. Aunque mejor para el público que ni fueran rivales.

martes, 22 de julio de 2008

Ashcroft salva los muebles el primer día del Summercase



Richard Ashcroft demostró a propios y extraños que es un capo. En el que parecía que era el día grande de Barcelona –Sinnamon tenía que competir el sábado en Madrid con el Saturday Night Fiber-, sobresalió sobre los demás recitales, simplemente correctos. Bien es cierto que un servidor, por diversos motivos, no vio las actuaciones del gran Nick Cave con Grinderman y Blondie.

Un hype de aperitivo

El día comenzó con el concierto de We Are Scientists, grupo californiano liderado por Keith Murray. Un grupo NME más que, a mitad de la tarde, supo a gloria. Tuvieron un principio de concierto regular, con una canción romántica al principio, pero después se desmelenaron -o más bien el flequillo “emo” del cantante se empezó a mover-. Tienen grandes hits como “Nobody move, Nobody get Hurt” o “Great Escape”. Una delicia para el público extranjero. Ambiente de festival europeo para ir abriendo boca.



Bendecidos para los discos, dejados de la mano de Dios en directo

Sobre las 10:30 apareció uno de los grupos más esperados. Interpol cuajó un buen concierto, al ejecutar con maestría todas las piezas. Sin embargo, esto supo a poco. Es el problema que tienen. Hacen discos tan formidables que uno se espera una actuación memorable. Hay algo que falla, no transmitieron lo que previamente han compuesto de forma meticulosa. Si Banks -con sus resonancias vocales- y los suyos se creyeran su pose -la sobriedad- y no parecieran sencillamente unos dejados…

_Interpol. Buena música. Interpretación 0.





Una pena, porque pueden ser la mejor banda en lo que llevamos de siglo y no han terminado la faena. En su favor se puede decir que el tiempo tan limitado hizo que no mostrasen todo su -extenso- repertorio, a pesar de contar solo con tres largos. Aun así, escuchar maravillas hechas música como “Pioneer to the Falls”, “Narc” o “No in a Threesome” es una experiencia única. Que finiquitasen con “Evil”, también, aunque “Heinrich Maneuver” no sonara. Algo inexplicable cuando es la canción más famosa de Our Love to admire.

Diversión a la inglesa

Sin tiempo que perder, y sin que se bajara la borrachera, Maxïmo Park irrumpió en el escenario próximo. Se han abonado a los festivales veraniegos españoles. Les han cogido gusto. Esto el público lo agradece. Ninguno de los asistentes diría que su prioridad número 1 era ver a los de Newcastle, pero ya que están…, y no defraudaron. Cumplieron con creces lo que se les pide: entretener, con un sonido más que bueno -el Walkman Stage tenía mejor acústica que el principal escenario: el Movistar- y una serie de canciones movidas y suficientes para llenar esa hora de espectáculo que se les pide.

_Maxïmo Park. Reverendo Smith y sus súbditos.




Empezaron fuertes con “Girls who play Guitars” y no pararon. Sonaron las que todos conocemos, otras pequeñas joyas como “By the Monument” o “Nosebleed” y nuevos temas que suenan a lo mismo -para que cambiar si se tiene éxito-. Paul Smith, ejerciendo de predicador con su libro, se movió con soltura, sabedor de lo que la audiencia quiere. Terminaron con “Books from Boxes” y “Apply some Pressure”. Como ver tres minutos de los Smiths y otros tres minutos de Franz Ferdinand.



Clase, fotogenia y talento

Tras esto, el momento de la noche no se hizo esperar. En el escenario principal apareció el jefe de Wigan. Sencillamente hubiera dado lo mismo que hubiera tocado sus canciones en solitario o con sus amigos de toda la vida: McCabe, Jones y Salisbury -The Verve-. Decidió hace meses volver con ellos y presentar -incluso- nuevo material. Pero todos los flashes iban destinados al “hombre sin sombra”. Es normal. Es Richard Ashcroft.

Un hombre atractivo como pocos, a sus 37 primaveras. Puede parecer anoréxico, putero o drogadicto…, o quizás todo junto. Si no tuviera talento ni fuera una estrella del rock sería un pobre repartidor de pizzas. Aunque sí tiene ese talento y es una estrella. Vaya si lo es. Un showman de los pies a la cabeza que desgranó sus piezas más íntimas, sobre todo aquellas de Urban Hymns. Sus nuevos trabajos sonaron bien, realmente bien. Como un sueño hecho realidad fue escuchar “Bittersweet Symphony” enlazada con “Life is a Noize” al final de la particular travesía del británico. Un auténtico orgasmo musical.

_The Verve. Ashcroft: Capo de Wigan.




Primal Scream en la lejanía



Tras la maratón de más de cuatro horas, un rato en el césped -con la minicerveza al módico precio de 3€- no viene nada mal. De fondo, Primal Scream. Con los escoceses de hilo musical, uno se dio cuenta de que el Movistar Stage tenía un sonido lamentable, muy poco potente y distorsionado con la distancia. Las comparaciones son odiosas y nadie duda de la calidad del Escenario Verde de Benicassim…Rock alternativo a raudales y un “Country Girl” que bien merecía la pena acercarse a oír con la máxima calidad.

Un poco de electrónica para rematar

Ya conocemos las imágenes que se emiten sobre los festivales. Drogas, alcohol -que paradójicamente separan del resto de las drogas- y gente alocada. Se obvia el ambiente y el buen rollo. Eso no vende. El viernes del Summercase se vivió tal situación con 2Many Djs. Mucho baile, descontrol y canciones que no podríamos disfrutar en directo en esta edición. Para muestra un botón. Gente coreando “Kids” de MGMT y “Out of Space” de Prodigy. Tras esto, a dormir y a esperar una segunda -y mejor- jornada festivalera.


lunes, 21 de julio de 2008

Combativa con el Cierzo



Patti Smith realizó el domingo uno de los mejores -sino el mejor- conciertos de la Expo Zaragoza. La cantante norteamericana luchó contra su visible pulmonía, el viento y los retrasos de los vuelos para mostrar su mejor cara.

Definitivamente el viento no pudo con ella. Patti Smith salió a las 11 de la noche al anfiteatro 43 con ganas de darlo todo. Y parecía que no iba a poder. Comenzó ataviada con una gabardina abrochada hasta el último botón, llevándose las manos a su cuello constantemente. Flemas volaban desde su maltrecha garganta. Eso sí, cada vez que la canción lo permitía, se acercaba al borde del escenario para observar a la muchedumbre. El clarinete y las canciones más tranquilas coparon la primera parte del concierto. Después, Patti Smith desapareció del brazo de un compañero de staff. Ahí el público enmudeció y el resto de la banda siguió su trabajo con una gran ejecución.






Pero en poco más de cinco minutos, la artista de Chicago volvió y le mandó un serio mensaje al Cierzo: “el viento se va a convertir en el aura mágica de este concierto”. Y así ocurrió. El torbellino que se levantó no fue sino la misma Patti Smith. Llegaron los temas que todos conocían como "Because the night" y "Gloria", además de "Frederick" o "People have the Power", acompañada de un discurso reivindicativo. También hubo lugar para la versión de "Smells like teen Spirit".

Muchos dirán que Patti Smith es una leyenda viva por sus letras. Otros por su innegable talento musical o por su rota e inconfundible voz. Sin embargo, es el carisma lo que la diferencia del resto. “Hay que ver el viento que hace en esta ciudad”, señaló al final. El gesto de rabia al destrozar las cuerdas de una guitarra que ni siquiera había sonado lo decía todo. La refriega había sido dura, pero Patricia Lee Smith, a sus 61 años, sobrevivió. Sus fans lo agradecieron.

jueves, 17 de julio de 2008

Weller destapa sus sueños

El artista británico de 50 años, Paul Weller, tocó anoche en el Anfiteatro 43 de la Expo. Esta será la única actuación del ex-cantante de The Jam en España, con la presentación de su último álbum: 22 dreams.




“The Modfather” demostró porque se dice que los rockeros nunca mueren. Camiseta marcada por unos músculos impropios de un hombre de su edad y una vitalidad encomiable. Intercaló canciones de su nuevo disco con los grandes temas que le han hecho grande en su carrera en solitario, especialmente de los LPs Wildwood y Stanley Road. La heterogeneidad del público, un sonido casi perfecto -salvo un desajuste de graves a mitad del espectáculo- y la voluntad de una banda creada para esta gira fueron las señas de identidad del concierto. Rock británico en estado puro.

Más de 20 canciones en total. Dos horas de música, intercaladas con múltiples cambios de guitarras. También de tragos y cigarros del inglés. Hubo momentos para todos los gustos, pero dos para enmarcar. “You do something to me”, con Weller enclaustrado en su teclado; y un final inesperado, su propia visión de “All you need is love” de los Beatles. Simplemente Paul Weller.


martes, 1 de julio de 2008

Los niños sustituyen al indie

Parecía que la música independiente había ganado mucho público en nuestro país. No en vano, la guerra que hay ahora entre las diferentes promotoras de festivales se centra en el indie. FIB, Primavera Sound y Summercase están en el ojo del huracán. Otros muchos festivales veraniegos se aproximan a ese estilo. Una de las plataformas que servían para acercar esta música al gran público era Flymusic; en la Televisión Digital Terrestre.





Vocento ha decidido -en una extraña decisión- sustituir este canal de música, a partir de julio, por Disney Channel. Así, a las 2 de la mañana se programa Art Attack. A esas horas, puede que no haya muchos niños queriendo aprender a ser grandes artistas…

Salvemos Flymusic surgió hace meses para intentar preservar un mínimo de música alternativa en la televisión, con unos grandes objetivos. Poder reconocer a grupos históricos que no aparecerían en otro programa como Joy Division o The Housemartins. También descubrir grupos inalienables como Los Campesinos! o Knife. Vibrar con las bandas indies del momento: Interpol, The Strokes y demás.

Pero lo más importante es que con ese canal absorbías esa cultura de festivales que se está desarrollando en nuestro país. Una senda iniciada por el FIB o el Sónar, por ejemplo. Time to pretend, de Mgmt, era uno de las canciones que tenían ahora más éxito. Se han hecho una gran banda. Y en España es gracias, en parte, a Flymusic.

lunes, 19 de mayo de 2008

Un triángulo (casi) perfecto

Pedro llega a toda prisa al coche, con los platos a la espalda. Juan y Jorge le esperan impacientemente. Habían quedado a las 11 y ya son las 12. Se meten a duras penas, con la puerta del copiloto abierta. Jorge no puede cerrar la puerta al llevar el bajo encima. Avanzan unos 200 metros por el barrio de Valdefierro. Giran a la izquierda y la puerta se abre de par en par. “¡Cierra ya la puta puerta!”, insiste Juan: el conductor. “No puedo”, se lamenta Jorge. Juan pega un frenazo en una calle desértica, se baja y cierra de un portazo. “¡Lo ves como se podía!”, chilla el conductor, el único que se preocupa de su vehículo. Mientras, Pedro -y un servidor- se ríe sin parar. En principio tenían tres horas para ensayar, que se convierten en dos por la tardanza y falta de comunicación del grupo.





Son “Las tres mellizas”, una banda zaragozana que se formó hace ya cinco años. Cada uno vive en ciudades distintas -Zaragoza, Valencia y Madrid- y se reúnen cada dos semanas para tocar algo. “Hay complicaciones con esto, ya que quedar para tocar los fines de semana es difícil”, explica Jorge. Además, los domingos por la mañana un joven medianamente normal lleva una señora resaca. Tocan la misma canción una y otra vez. Se nota que la guitarra de Juan está recién afinada. Suena de lujo. Hacen un descanso, improvisan algo y tienen una nueva canción. Quedan los arreglos, aspecto en el que más profundizan.







Se buscan siempre grupos de referencia al hablar de ellos. Muchos de ellos ni los conocen. “El hecho de estar en ciudades distintas hace que mezclemos estilos diferentes”, habla entre risas Pedro. No se lo cree ni él. Tocan lo que les sale y punto. Hace dos meses tuvieron su concierto de mayor repercusión, en el Muévete Weekend Festival, y pretenden aspirar a algo más: “Ahora queremos salir fuera para algún concierto”. En unas semanas tocarán en Madrid junto con Bigott, uno de los grandes de esta ciudad. Más tarde, ya se verá. Las mellizas se separan entre semana, para volver a su ciudad natal los fines de semana y hacer -sencillamente- lo que les gusta.

P.D: En unos días incluiré los videos, uno de ellos con tomas falsas, donde están en su salsa.